El sitio de la construcción del sur argentino
Indice Revista echo $revista ?>
Noticias y Novedades
-
Warning: Undefined variable $i in /home/ad000114/public_html/nueva/revistas/204/1.php on line 65
- Gaudí les pone la tapa
- Un bosque para el SIDA
- Una cúpula con peso
- Herzog y De Meuron, con techo propio
- Álvaro Siza, entre el cielo y el suelo
- El Sambódromo de Niemeyer vuelve a vivir
- Shanghai se hunde
- Foster diseña en Vancouver, Canadá
- Plazas que brillan
- Las formas de los nuevos tiempos
- Un bosque vertical
- MVRDV: en Seúl una explosión que indigna
- Gimnasio Mãe Luiza en Brasil
- Una obra rechazada por la gente
- Un puente que es una maravilla
- Bosque de la Esperanza: a puro Waka Waka
HACIA UN MANEJO Y USO RACIONAL DEL AGUA
El día 22 de marzo se conmemoró -como todos los años desde 1993- el Día Mundial del Agua. En el marco de esta fecha, instituida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, muchos países preocupados por esta temática realizan diversas actividades para fomentar la conciencia pública y buscar la conservación y desarrollo de los recursos hídricos.
Si bien el agua es el elemento más abundante en nuestro planeta -dos terceras partes de la Tierra están cubiertas por agua-, apenas un 2,50% del total es potable, ya que el resto es salada. Y de esa ínfima cantidad del recurso potable, apenas el 1% es accesible. En la actualidad hay 7.000 millones de personas que alimentar en el planeta, previéndose unos 2.000 millones más para el año 2050. Distintos estudios señalan que todas las personas beben de 2 a 4 litros de agua por día -aunque la mayor parte está incorporada en los alimentos que consumimos-, y que se necesitan unos 50 litros diarios de agua por persona para beber, cocinar los alimentos e higienizarse.
Debemos reconocer que en nuestro país, naturalmente beneficiado con la presencia de ríos, lagos, glaciares y acuíferos subterráneos, este recurso no se encuentra debidamente protegido y bien distribuido. Actualmente, 9 millones de argentinos no tienen agua potable a su alcance, 21 millones no cuentan con desagües cloacales domiciliarios y en muchas ciudades se entrega una cantidad diaria de agua por persona que generaría escozor en los 1.200 millones que, en el mundo, carecen de las instalaciones imprescindibles para tener acceso a un recurso indispensable para la vida.
No podemos hacer como si el problema “es de otros” y debemos afrontar el crecimiento poblacional garantizando el acceso a alimentos nutritivos para todos, sabiendo que esto exige la aplicación de una serie de medidas a las que todos podremos contribuir con lo siguiente:
Por ello, su correcta utilización, sin desperdicios, y eficientes controles que eviten la constante contaminación por parte del sector productivo -tanto industrial como agropecuario-, con obras que permitan que toda ciudad cuente con una planta adecuada de tratamiento de efluentes cloacales, debiera ser parte de una política de estado, que genere conciencia de su importancia y evite el derroche de un recurso perecedero.
La educación de las generaciones venideras y la inversión en obras de infraestructura deben ir de la mano para que todos los ciudadanos del planeta podamos acceder libremente a este vital elemento.