Los accidentes pueden ser prevenidos por el supervisor a fin de promover su propio éxito personal. ¿Por qué? Porque salva vidas, previene lesiones, desarrolla y protege habilidades de los trabajadores, evita desperdicios, elimina costos operativos no productivos, conserva maquinarias, equipos y materiales, y salvaguarda la salud de su personal.
¿Cómo? Controlando las actividades de los trabajadores que están bajo su responsabilidad, desarrollando el liderazgo, siendo un buen profesor, previendo que se cumpla lo indicado, en tiempo y en forma, y manteniendo con los trabajadores una buena comunicación.
RESPONSABILIDAD DEL SUPERVISOR:
El supervisor debe producir o procesar un producto o servicio de una calidad y cantidad determinadas, dentro de un costo y un período de tiempo de producción, combinando y controlando los elementos de producción básicos: personas, máquinas (equipos) y materiales, sin dificultad ni interrupciones.
Es imprescindible adquirir el hábito de descubrir cómo y por qué ocurre o puede ocurrir un accidente, y corregir las causas reales o posibles.
Un accidente es una interrupción innecesaria del trabajo productivo de los trabajadores.
TIPOS DE COSTOS DE ACCIDENTES:
Costos directos: Primas de seguro contra accidentes.
Sólo vemos los costos directos. Los costos indirectos no pueden ser determinados fácilmente en términos estrictamente monetarios.
Costos indirectos: Pérdida de tiempo del accidentado, de otros trabajadores, de los jefes, entrenamiento de un nuevo operario, daño a equipos y herramientas, pérdida de producción, daño a la planta y edificios, costos legales, tiempo y trabajo extras, investigación de siniestros, menor producción del trabajador lesionado, paralización de máquinas, interrupción de procesos continuos, pérdida de prestigio, etc., reducción en la calidad y cantidad de trabajo, demoras en el mismo e incremento de costos.
Estas pérdidas podrán ser lo suficientemente graves para afectar la imagen empresarial y ocasionar pérdidas de ingreso para la organización y es el supervisor quien responde por ineficiencia operativa.
El máximo beneficio económico equivale a la minimización de las pérdidas (los accidentes siempre constituyen pérdidas).
La clave de todo buen supervisor es el Control y el Apoyo.
La seguridad de todos dependen de la buena información.
Una consigna fundamental: excluir el peligro de accidentes, eliminándolos en sus fuentes o controlándolos.
Antes de decidir cómo controlar un peligro, se debe analizar qué se puede hacer para eliminarlo en su fuente, con la siguiente planificación:
- Organizar el sitio de trabajo;
- Determinar el método;
- Elegir la persona correcta para cada trabajo;
Capacitar a cada trabajador y supervisar: hacer un seguimiento de todo el proceso, con un fuerte sentido de propósito y actitud positiva, con comunicación con todas las personas y cosas y con la confianza de que se aplican y van a seguir aplicando los mejores métodos.
Si el accidente ocurre se debe atender en forma oportuna y adecuada a todos los trabajadores, investigar el accidente en forma completa y franca hasta que se obtengan todas las causas contribuyentes, tomar medidas para eliminar o controlar el peligro y prevenir reincidencia, y analizar la causa de la lesión con el resto de los trabajadores para que todos puedan aprender del accidente.
CONCLUSIONES:
- Todo accidente debe ser investigado para descubrir las causas.
- La prevención necesita planificación cuidadosa y el análisis de seguridad en el trabajo nuevo, ocasional o de temporada, el análisis del procedimiento completo del trabajo actual y la inspección continua para detectar las condiciones y prácticas peligrosas.
- Sin supervisión y control de riesgos no se descubrirán las condiciones y los métodos inapropiados o erróneos que producen accidentes, sino sólo cuando sea demasiado tarde.